Pasado, presente y futuro colaboración geológica entre Hungría y Cuba
INDICE, PREFACIO
Indice
Prefacio (Alfredo León Alvarez)
Qué sucedió en Cuba después de 1990? (László Korpás)
Las relaciones geológicas húngaro-cubanas antes y después de (Károly Brezsnyánszky)
La primera expedición geológica húngaro-cubana de levantamiento (1972-1976, Oriente, 1:250 000) (Elemér Nagy)
La segunda expedición geológica húngaro-cubana de levantamiento (1983-1989, Holguín, 1:50 000) (László Pentelényi-Péter Jakus)
Latercera expedición geológica húngaro-cubana de levantamiento (1987-1990, Guantánamo, 1:50 000) (Pál Gyarmati)
Yo he buscado oro en Cuba, o cómo se perdió un proyecto valioso para tres naciones (János Földessy)
El trabajo de los húngaros en el Fondo Geológico (László Csilling)
Inventario irregular (László Korpás)
Un comentario más (Enrique Sierra Sánchez)
Los especialistas húngaros de ciencias de la tierra en Cuba entre 1962 y 2000 (Gábor P. Kovács - László Korpás)
Contribución de los especialistas húngaros al conocimiento de la geología de Cuba: Registro de publicaciones (Gábor P. Kovács)
Összefoglalás
Prefacio
El corazón sale por la pluma de los autores de este libro. Para aquellos que nos apasionamos con cada pequeña o gran obra no es raro sentir la poesía en esta prosa que, cuyo tema central, la geología, supondría sólo en lenguaje árido, técnicamente frío.
Y se que relata una parte importante de la epopeya solidaria de ayudar a un pueblo que desde el siglo pasado decidió hacerse dueño de sus recursos y su destino para, como dijera nuestro Héroe Nacional José Martí, construir una nueva Nación y Sociedad "con todos y para el bien de todos". Por elegir ese camino propio soberano e independiente, Cuba fue despojada de sus técnicos y científicos a partir del mismo año 1959 en que triunfa la Revolución; así como todas sus fuentes financieras, económicas y sus mercados tradicionales fueron cerrados mediante la imposición del más fuerte, inhumano y prolongado bloqueo que la Humanidad nunca antes haya conocido en toda su Historia por parte de la nación más poderosa del Mundo, los Estados Unidos.
Es a partir de ese dramático momento histórico, y después a lo largo de casi tres décadas, que los técnicos y científicos húngaros, junto a los de otros países, ofrecieron al nuestro su desinteresada ayuda, con el asombroso acumulado de más de trescientos años como sumatoria general de hombres/años trabajados. Ese imponente saldo material es, sin embargo, un factor de menor importancia, si se lo compara con el inestimable valor de la solidaridad humana que tal contribución significó.
Tres décadas más tarde, a partir del derrumbe del socialismo en la denominada Europa de! Este, Cuba se vió por segunda vez en su historia despojada de más del 85% de todos sus vínculos externos económico-comerciales, financieros, tecnológicos, científicos y de cooperación en general; así como privada casi del 80% de todos sus suministros energéticos.
No obstabte, en 1989 y a diferencia de 1959, el país desde el punto de vista del nivel de sus recursos humanos, estaba preparado para ese duro golpe; y aunque muchos pronosticaron la muerte súbita y no faltó incluso quien fue de visita para darnos el pésame, Cuba no sólo fue capaz de resistir, sino que a lo largo del decenio que pronto concluirá, realizó sin poder contar con el apoyo de nadie en materia económico-financiera, importantes transformaciones que han garantizado nuestra total reinserción en el complicado, desequilibrado e injusto mundo en que hoy vivimos; así como mantener, e incluso volver a desarrollar el curso de nuestro socialismo.
Lo anterior colleva, estamos conscientes de ello, el enorme reto de combinar eficiencia, productividad y competítivad, entre otros factores, en la esfera productiva y económico-comercial; así como continuar el proceso de incorporación cubana a los proyectos de integración regional, sin hacer dejación de nuestros principios de independencia nacional y soberanía.
Abrirnos al capital extranjero como hemos hecho, por ejemplo, no significa en nuestro caso poner a subasta la soberanía del país sobre sus recursos materiales y humanos más importantes. Cobrar en dólares a las firmas extranjeras que trabajan felizmente en Cuba con muy buenas ganancias, y pagar a nuestros trabajadores en honrosos pesos cubanos forma parte integral de nuestro concepción de desarrollo político-social, de lo que entendemos como verdadera justicia social. Es esa fórmula de justicia la que posibilita que hace 40 años tuviésemos una mortalidad infantil de 60 por mil y que hoy sea de 6,3 por cada mil nacidos vivos; garantizar que la esperanza de vida siga siendo de 75 años, que la educación y la atención médica a todos los niveles continué siendo gratuita, que exista un programa nacional para discapacitados y para la tercera edad, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) haya destacado que Cuba cumplió ya en 1981 con los acuerdos de Salud para Todos en el año 2000 que fueran aprobados por la OMS en la ciudad de Alma Ata; y que Cuba ocupara el 8vo. lugar mundial en la tabla de posiciones por países en los recién concluidos Juegos Olímpicos de Sydney.
Hace cuatro décadas, cuando Cuba sola y bloqueada se encontraba al principio de su nuevo camino de desarrollo, los especialistas, técnicos y científicos húngaros estuvieron junto a nosotros. Ese tesoro humano de amistad y solidaridad sigue presente y creo firmemente que a pesar de las nuevas realidades que hoy vivimos, deberá también en el futuro convertirse en factor positivo contribuyente a la creación de nuevas fórmulas de relación, intercambio y cooperación mutuamente ventajosas. En nombre de todo nuestro Pueblo: muchas gracias amigos.
Alfredo León Alvarez
Embajador de la República de Cuba en Hungría